25/6/13

El cerro Peine, siempre amigo


1°día: El reconocimiento

El cerro Peine, de poco más de 2400 msnm e inserto en la Reserva Nacional Altos del Lircay es un cerro muy querido entre los montañistas locales por ser la gran escuela del montañismo para muchos y por adornar con suma paciencia las ciudades y localidades cercanas. En lo personal tenía cumbre en este cerro, pero solo en verano. Había que coronarlo en invierno y la ruta escogida fue la popularmente conocida como “La del milico” (Cara norte)

Partimos Sábado por la tarde, entre la intimidación del clima. Llegamos de noche y la lluvia se dejaba caer con fuerza, más cuando comenzamos a caminar desde Vilches alto pareció tendernos una mano y su intensidad disminuyó considerablemente. La luna tenía tal intensidad que atravesaba incluso las nubes alumbrándonos el camino, tanto así que decidimos caminar sin linternas.



Nos mojamos bastante pero menos de lo esperado y así llegamos finalmente al P2, donde habían otros excursionistas también empapados. Luego de una gran y entretenida charla, nos dormimos con el ansia de atacar prontamente.

2° Día: La cumbre

El despertador se hacía parte desde las 5:30 y nos anunciaba la dura jornada. Salimos poco antes de las 7:00 y a la media hora el amanecer se hacía presente. Un mar de nubes aparecía hacia el oriente y con ello los cerros parecían pequeñas islas.



La nieve recién caída aparecía intensamente blanca y a la vez blanda, pero acercándonos al portezuelo tomaba dureza mientras que la pendiente aumentaba. Desde el portezuelo pudimos ver la laguna congelada lo que es siempre una muy linda postal. Llegamos a la primera cumbre o cumbre falsa y desde ahí el paso a la cumbre real parecía complicado por la blandura de la nieve recién caída, pero logramos sortearlo sin problema.



Hicimos cumbre a las 12:30, luego de casi 6 horas de caminata, aunque en partes con bastante relajo. Nos dimos el abrazo de cumbre mientras lamentábamos haber olvidado la bandera del club, disfrutamos del paisaje algunos minutos y comenzamos a bajar. 



Se tapó rápidamente y Christian se nos adelantó,  por suerte las huellas no se taparon y pudimos seguir el rastro a Christian sin problema. Llegamos al P2, nos esperaba Christian con un mate caliente. Desarmamos camping y retornamos a Vilches, y en el camino nuevamente se me resintió la rodilla. Unos completos y cervezas en Vilches alto antes del regreso a Talca, todo para coronar una bonita excursión a nuestro amigo Peine, que hermoso e imperecedero nos acoge con los mejores de sus paisajes cada vez que decidimos visitarle.



Participamos:
- Cristina Valenzuela
- Christian Fernández
- Héctor González
- Pablo Muñoz

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