26/4/15

Rumbo Sur. Parte 6: "De Lago Puelo a la carretera austral de Chile por Futaleufu"



En la carretera Austral, camino a la Junta, con mucha lluvia, barro y frío

Y así el camino va penetrando lentamente entre las montañas del sur, las que comienzan a lucir sus tenidas patagónicas de nieves y glaciares en sus cumbres, con innumerables cascadas que caen por sus faldas, coloridos bosques a sus pies y con total vanidad reflejando todo ello en hermosos lagos.


La ruta desde lago Puelo hasta la carretera austral


La noche antes de continuar al sur escuché una entretenida radio local que me ayudó a conocer más a su gente. un caballo ensillado en los avisos económicos, el sorteo de un pavo durante el programa y los recados que se enviaban los auditores por que en los cerros no tienen señal de teléfono, todo me entretuvo bastante. Me dormí escuchando los charros de Lumaco, grupo chileno muy solicitado en la radio. Abandoné Lago Puelo por la ruta 40 al sur y al poco andar llegue a El hoyo, donde conocí a Emil y Johana que venían pedaleando desde Ushuaia con rumbo norte, todos unos secos.

Luego continué a Epuyén donde tomé un gran descaso en su plaza principal para luego continuar por la 40 hasta un cruce que, por un lado conduce a Esquel y por otro a Cholila y el parque nacional Los Alerces. Aquí tomé la segunda opción.

Llegue a Cholila ya de noche, me esperaba Adams, un contacto de la red warmshowers que me recibió y con quien pasé algunos días conociendo los alrededores de Cholila y algunos pueblos del desierto de la patagonia, escondidos hasta por mi mapa


Llegando a El hoyo, pequeño pueblo al sur de Lago Puelo.

Con Emil y Johana, dos muchachos suecos que venían de Ushuaia con destino a EEUU

El hermoso valle de Epuyén

El desierto de la pampa en Argentina. Camino a Cushamen

Un abejorro muy entretenido, en El Maiten

El Arroyo Ñorquinco y un gran cielo amenazante

Mateando en el lago Lezana, Cholila

Adams en el lago Pellegrini

Las ricas truchas que Adams pescó y me tocó preparar. Buen provecho
De Cholila continué por la ruta que lleva al Parque nacional los alerces y a los pocos kilómetros se acaba el asfalto pero continua un buen ripio que le da un bonito color al paisaje del parque. Nuevamente aparecen los grandes lagos a orillas del camino, las montañas nevadas en sus puntas y bosques nativos por doquier, es un fantástico recorrido.

Por las primeras lagunas conocí otra pareja de ciclistas daneses que pedaleaba hasta Perú. Aquella noche llegue muy contento a la villa Futalaufquen, el hermoso paisaje me había dejado muy satisfecho, el llegar mojado o con frío fue lo de menos.

Desde la villa Futalaufquen bajé prontamente a Trevelin, compré las últimas cosas para el viaje y me fui al paso de Futaleufú. Aquí me recomendaron seguir hacia la Aldea escolar y desde ahí tomar un atajo hasta el paso internacional. Me resultó de mucha ayuda el atajo, es preferible siempre llegar preguntando.


Cholila me regalo un hermoso día cuando me tuve que despedir del pueblo

La Villa Lago Rivadavia, poco más al sur de Cholila

En el parque nacional Los Alerces

Un hermoso y calmo lago en el parque los Alerces

Los glaciares que cuelgan desde las montañas que se lucen en el parque nacional Los alerces

Río Correntoso, en el parque Nacional Los Alerces

Lago Futalaufquen, parque nacional Los Alerces

Pinturas rupestres, en la Villa Futalaufquen

Un martín pescador, en un pequeño puente cerca de Aldea Escolar

Ya en el límite mi encuentro con el gran río Futaleufu me alegro la fría tarde y ya en el pueblo tomé un buen descanso esperando pasara un poco la lluvia. De Futeufu el camino es hermoso, a orillas del río y entre grandes montañas todas nevadas ya, donde pronto aparecen lagos como el Lonconao. 

Llegué a la villa luego de rodear el gran lago Yelcho, que se confunde con un fiordo de mar. En la villa me encontré con un chico que venía pedaleando desde Punta Arenas, se llamaba Paulino e iba con rumbo a Puerto Montt. Me dio un buen dato de donde llegar a La junta así es que al día siguiente continué rumbo sur, aunque me advirtió de malo del camino.

LLegando al paso de Futaleufu cumpli los 2000 kilómetros pedaleando. Que felicidad

De regreso en Chile, por Futaleufu

El valle de Futaleufu

Almorzando al costado del hermoso río de Futaleufu (río grande)

¿quien dijo que los ciclistas no comen sano? Manzanas, nueces, dulce de calafate y pan blanco rallado.

El rìo azul

El Futaleufu

Un Chucao que quería viajar conmigo

Era gol (chilenos comprenderán)

Un bosque apantanado al llegar al lago Yelcho
El hermoso lago Yelcho

Con Paulino, un amigo ciclista que viene pedaleando desde Punta arenas con rumbo Norte. Nos encontramos y compartimos en la Villa Santa Lucia

Curiosos hongos a orillas del camino
Ya en la Junta me enteré de los trabajos en el camino, además el camino se encontraba cortado por un derrumbe, la lluvia y el frío se pronosticaban para toda la semana así es que decidí dejar pendiente el resto de la carretera austral y tomar rumbo a Raul Marín Balmaceda para cruzar con barcaza hasta Chiloe y emprender el retorno.

Igual sin bicicleta fui hasta Coyhaique y constaté los trabajos en el camino, las tronaduras y las grandes maquinas tenían el camino a muy mal traer, hubiese resultado muy peligroso y duro continuar. Quedará pendiente entonces, ahora rumbo a Chiloe.


El Lago Rosselot, a unos 10 km de la Junta

Las cascadas que aparecen por todos lados cuando llueve. Camino a Puyuhuapi

En el portezuelo Quelat. Aunque no fuí en bicicleta, lo disfruté mucho


Un cerro Divisadero de Coyhaique, cuando se moja su pared por la lluvia y luego sale el sol genera estos sorprendentes colores

Un frío amanecer en Coyhaiqe

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